Especiales
El mayor atractivo de Salamina es arquitectónico. Un precioso conjunto de casas de bahareque, cubiertas con tejas de barro y aleros que pretenden dar sombra, moldea un ambiente único que solamente se vive y se respira en este bello lugar.
Los balcones adosados en lo alto, pintados de brillantes colores y engalanados con vistosas flores, así como los portones, adornados con incrustaciones barrocas, dan una idea del cuidado con el que los artesanos salamineños trabajaron la madera.
Grandes solares con una pila en medio, barandales de madera, helechos colgantes y macetas hacen de las casas verdaderos sitios acogedores.
'Ciudad luz'
El interés con el que fue construida esta hermosa población, también llamada 'Ciudad luz' se muestra en cada detalle. La pila y la tubería, por ejemplo, fueron construidas por una firma alemana que las elaboró en la sucursal que tenía en París (Francia). Fueron traídas a Barranquilla empacadas por piezas en grandes guacales. A Salamina llegaron a lomo de mula y buey luego de ser transportadas en bongós por el río Magdalena hasta el puerto de Honda.
En Salamina se puede degustar una culinaria tradicional, muy asociada a las costumbres regionales de la cultura antioqueña. Los platos típicos se basan en fríjol, plátano y arroz. La famosa sopa de remiendos y las remolachas rellenas, recetas de doña Soledad Victoria, han sido platos típicos referentes de Salamina. En su gastroartesanía se pueden encontrar los famosos huevos al vapor y la macana.


















