Especiales
La Playa de Belén es un lugar para el descanso y la motivación. El silencio y la tranquilidad, conjugada con la belleza de sus paisajes, son sus mayores tesoros.
Tiene entre sus atractivos sus bellos aposentos, porque su área urbana constituye un trazado arquitectónico neocolonial, impactante por sus líneas definidas y su estética. La naturaleza, además, es su principal aliada.
No es un lugar para la rumba y la algarabía. Es el sitio ideal para encontrarse con uno mismo y con los demás.
Aunque su clima es cálido en el día, por las noches la temperatura baja un poco, por lo que siempre es mejor llevar buenas cobijas y un abrigo para la noche.
Las visitas y recorridos por los paraísos naturales de La Playa de Belén se hacen en las horas de la mañana para evitar perderse por la noche, por lo que si usted quiere impregnarse de naturaleza se recomienda madrugar.


















