Especiales
Un pueblo no sería pueblo sin su gente y las historias que se esconden celosamente en sus ojos y en los años de vida. Grandes, pequeños, hombres y mujeres tienen algo que contar, algo que hace mágico a un pueblo y los convierte no solo en un patrimonio arqutectónico sino también cultural.
Cuentos de santos, personajes y hasta espantos hacen parte de ese imaginario colectivo que ha formado y transformando a una población particular.Pero no es suficiente con tener las historias dentro de la memoria del pueblo, hay que darle la posibilidad a estos cuentos para que vuelen e inspiren otras grandes historias. Aquí, les contamos algunas de estas historias que describen lo que fue, es y será un pueblo.

















