Especiales
Caminar por las calles de La Playa de Belén es sentirse en paz con uno mismo y con el universo. Sus angostas calles, limpias y empedradas, recuerdan a las películas de la Colonia. Igual ocurre con Los Estoraques porque asemejan al escenario de un maravilloso filme, toda una inspiración para artistas.
Este parque natural es el lugar ideal para realizar actividades como senderismo, caminatas, observación de fauna y flora silvestre. Sus figuras de apariencia fantástica, esculpidas por la erosión en la piedra rojiza, pueden apreciarse al recorrer sus senderos. Columnas y pedestales de variadas formas y figuras recuerdan ambientes míticos creando una arquitectura fantástica en medio de colinas, crestas de montañas y quebradas que forman pozos naturales ideales para disfrutar de un refrescante baño.
Los tesoros de este lugar no terminan allí. Los visitantes también pueden disfrutar con sus delicias culinarias. El producto central es la arepa pañera, aunque también se le dice playera, hecha de maíz y con una técnica especial que la hace no solo deliciosa al paladar sino única en su forma de servir.
Existe además la sopa de fríjol con grullas (bolitas de masa, sofritas con ajo y cebolla, que una vez procesadas constituyen una deliciosa preparación). El queso criollo, las brevas con arequipe, un mute especial en sus ingredientes que lo hace diferente al de otras regiones de Santander, el sancocho de gallina, el bollo de mazorca, el tamal de arroz, torrejas, arifuques, cebollitas playeras, cocadas, chicha, horchata (masato) y guarapillo son algunas de las opciones para los comensales.


















