Especiales
Ver los resultados que dejó el esplendor de esta población durante mediados del siglo XX gracias a la navegación y el comercio por el río Sinú, es el principal atractivo de Lorica.
Verdaderas joyas arquitectónicas con estilos republicano y mudéjar, mezcla de andaluz y árabe, se levantan poderosas en esta bella y caliente población. Los terratenientes eran personas de buen gusto que quisieron embellecer la ciudad y entre ellos había gran cantidad de inmigrantes sirio-libaneses con deseos de construir propiedades que dejaran huella. Las culturas de los inmigrantes son referentes importantes y marcaron la identidad de esta región.
La cultura de Santa Cruz de Lorica se define alrededor de su centro histórico, su plaza de mercado (patrimonio histórico nacional) y el mar, ya que muchas actividades de su vida cotidiana están ligadas a estos referentes arquitectónicos y naturales. También a la buena alimentación. Al recorrer la plaza se encuentra una gran variedad de ofertas culinarias, muchas de las cuales tienen la herencia de ciudadanos de lejanas tierras que dejaron su influencia. Estos alimentos se combinan con los locales como el sancocho de bocachico, el revoltillo de pescado desmenuzado, los patacones y el arroz, toda una delicia.
Santa Cruz de Lorica es la cuna de los escritores Manuel Zapata Olivella y David Sánchez Juliao.


















