Especiales
Un precioso lugar detenido en el tiempo. Sus calles empedradas y sus casas blancas hacen pensar en los comuneros y la lucha libertadora.
Esta bella población de Santander es conocida como 'Ciudad blanca'. Y es así porque sus habitantes decidieron conservar las construcciones de tipo artesanal de la época colonial.
Disfrutar San Juan Girón, o simplemente Girón, es rehacer la historia libertadora y comunera.
Sus calles empedradas y su armoniosa arquitectura, con puentes de calicanto y faroles, convierten al visitante en un personaje de otras épocas.
Para muchos es el escenario perfecto para hacer volar la imaginación y viajar a un pasado marcado por la lucha, pero también por el trabajo laborioso de mujeres dedicadas a las artesanías elaboradas en barro, paja y tela, oficio que pasó de generación en generación y hoy es de incalculable valor.
'Villa de los Caballeros de Girón'
En Girón, o 'Villa de los Caballeros de Girón', el visitante puede contagiarse del fervor religioso de sus habitantes, el mismo que se expresa en sus festividades. Son conocidas las novenas de aguinaldo por su despliegue cultural y artístico, la fiesta del Corpus y la Semana Santa.
Admirar sus templos y espacios propicios para la meditación y la espiritualidad es el complemento ideal a este turismo religioso, que cada vez atrae a más visitantes que buscan un lugar sereno con mucha memoria.
La belleza arquitectónica de Girón se complementa con la hermosura de la naturaleza que lo rodea. Por ejemplo, está el Humedal del Pantano, un sitio ecoturístico considerado reserva natural. Se encuentra muy cerca de la quebrada La Angula, que abastece de agua al municipio de Lebrija.
Todos los sentidos se ponen a prueba en este lugar conservado gracias al interés de los gironeses.


















